y problemas para bajarse, cuando el andén está en llamas.
Obligarme a sacar mi cuerpo de la cama, y dejar el alma entre las sábanas.
Busco el tacto de tu espalda en la pared y no sale.
Ya no tengo recuerdos, los cambié por otro cojín.
Y llevo sin probar bocado desde que supe que tu no comes nunca.
Me quiero bajar.
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