Dos cocacolas.

Allí en ese banco. Mueren las palomas que se acercan
no hay sexo que me alivie ahora, ni palomas que se mueran de inanición
Solo dos latas de cocacola.
Quizás si el mundo se callara la boca podría escucharte desde aquí respirar cuando duermes
y eso sería sin duda una muerte lenta.
Y por cierto, que soy yo el primero que no lo entiende.
Supongo que todo va en arreglo a lo que cabe en la palma de las dos manos juntas,
en las mías desde luego ya no cabían mas sentimientos, por eso el odio rebosó. Ya no existe.
Lo demás sigue intacto.
y por cierto, que soy yo el primero que no lo entiende.
Y que cuando vuele mi imaginación no despierte temor, si no desencanto, e ilusión viva aún
y eso quien lo entiende. Eso no se entiende.
Ya se fue y no terminó su bebida.. Allí seguía como a la mitad mas o menos, como esas veces que no sabes cuanto queda, porque miras dentro y está todo oscuro.. Medio lleno o medio vacío.
Que supondrás que no hay nada bonito en todo el caos que se mezcla con las letras, y es que no lo hay.
Que el rojo pasión del recipiente, con el tiempo se vuelve gris. Que se llena de lluvia. Que ya no sirve.
Ya no son dos cocacolas.
Y por cierto que eso no hay quien no lo entienda.




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